Cuidados para tu cachorro

Primeros días:

Al separarlo de su madre el cachorro durante las primeras semanas puede llegar a llorar y sentirse muy ansioso. Crea un ambiente relajado para que pueda adaptarse de la manera sencilla a su nueva vida. Deja que sea él quién decida que ratos quiere pasar a tu lado, sé paciente, evita gritos y castigos para no asustarle e interferir en su adaptación.

Vacunas y alimentación:

Asegúrate que el cachorro venga con sus vacunas al día. Si no estás seguro de esto te recomendamos no juntarlo con otros perros o sacarlo a espacios transitados por más perros. Consulta con tu veterinario cuándo es el mejor momento para comenzar con el calendario de vacunaciones.

Asesórate con un especialista sobre el tipo adecuado de alimentación que debiera tener el cachorro según su condición y estado de salud.

Socialización y adaptación al exterior:

Los paseos son fundamentales. Una vez que tenga las vacunas al día se recomienda hacer al menos unos cuatro paseos cortos de unos 20 minutos. Con ello conseguiremos que se libere de estrés, que se vaya habituando a hacer sus necesidades, que reciba nuevos estímulos, conozca perros, que aprenda a orientarse en su nuevo entorno y que disfrute de una actividad altamente beneficiosa.

Su actitud habla de su estado de salud:

Una vez establecido en su hogar y adaptado a la rutina, el cachorro debiera mostrar señales actividad y juego durante el día.

Un cachorro excesivamente inactivo o decaído puede ser una alerta de síntomas de dolor o enfermedad. Visita a tu veterinario.

Ten cuidado con la deshidratación:

Los cachorros al tener menos masa corporal se deshidratan más rápido que un perro adulto.

 Vómitos y diarreas se consideran una urgencia veterinaria. No esperes que pase mucho tiempo.