ALERGIAS ESTACIONALES Y ALIMENTARIAS

Las alergias estacionales tienden a confundirse con las alimentarias, ya que la signología puede ser similar. Sin embargo, las alergias alimentarias son poco comunes, siendo las estacionales las más frecuentes. En este post quiero entregarte algunos tips que pueden ayudarte a diferenciarlas.

 

A diferencia de los humanos, las alergias en perros suelen mostrarse más como problemas de piel que respiratorios, presentándose como una dermatitis alérgica (irritación e inflamación de la piel). Esto puede llevar al perro a presentar prurito intenso y eventualmente pérdida de pelo en algunas zonas, acompañada o no de heridas que pueden infectarse rápidamente con bacterias, llegando a presentar pus (pioderma). En algunos casos, las alergias estacionales también pueden producir otitis como parte de la respuesta de inflamación generalizada de la piel, las cuales a la vez también pueden infectarse con bacterias y/o levaduras. En algunos pacientes, las otitis recurrentes se presentan sin prurito generalizado.

 

Un perro que presenta alergias puede tener la piel del vientre enrojecida, así como también las almohadillas de sus patas y manos, ojos rojos y puede también rascarse frecuentemente el ano y base de la cola contra el suelo. Los signos respiratorios son menos frecuentes, pero pueden aparecer (tos, estornudos, secreción nasal).

 

Diferenciar si la alergia es estacional o alimentaria es bastante complejo, sin embargo podemos guiarnos un poco por la presentación: las alergias alimentarias tienden a exacerbar la signología entre 20min a 2hrs post ingesta del alérgeno, derivando generalmente a episodios de prurito intenso, mordiscos y signos dermatológicos, mientras que las alergias estacionales tienden a presentarse más como lamidos o mordiscos en las manos y patas, sin un horario más definido.

 

Cuando atiendo un perro con alergia sea cual sea el origen, mi primera indicación es cambiar la dieta a una de fuentes naturales (en realidad esta es mi primera indicación frente a cualquier patología) formulada específicamente para el caso, ya que una dieta procesada seca puede generar cuadros de disbiosis o síndrome de intestino permeable, es decir, un desbalance en la microbiota o flora intestinal, la cual está estrechamente conectada con el sistema inmune. Esto se traduce en una progresión de los signos año tras año, por lo que prefiero partir con una dieta adecuada para el paciente que reduzca el estado inflamatorio general. En este caso, lo primero que evito son los granos y carbohidratos almidonados en general, como papas, camote, tapioca, legumbres, etc. La dieta natural indicada por lo general lleva una proteína novedosa como cordero o guanaco y suplementos como Omega 3, que ayudarán a regenerar la piel al mismo tiempo que promueven su desinflamación. En estos casos también indico aceite de coco tres a cuatro veces a la semana, dosis recomendada según cada caso. Baños con shampoo especial y en algunos casos medicamentos.

El tratamiento va a depender del cuadro y del tipo de perro, por ende siempre es recomendable visitar a un veterinario especialista en este tipo de patologías.

Dra. Natalia Stephens

Médico Veterinario

Especialista en Dietas naturales para mascotas, DNM University